Complicaciones para el auditor

Cuando una empresa se encuentra en problemas o ante un cambio de gestión, propiedad, concurso de acreedores o de índole económica de relativa importancia como puede ser el caso de una ampliación de capital o entrada de nuevos inversores, entra en escena la figura del auditor, figura, que como hemos repetido varias veces en este espacio, trata de evitar errores, comprobar la buena fe de los administradores y gestores de la empresa o corporación en cuestión, pues bien, durante los siguientes párrafos vamos a detallar algunas de las complicaciones con las que se encuentran auditores durante su trabajo, sobretodo en el caso de auditores externos.

auditores fraudes

Uno de los aspectos que destacan los profesionales del sector, teniendo como portavoces a las grandes compañías de España, es la cuestión del verdadero fin del auditor, ya que como desde las auditorías nos indican, el auditor no es un detective que debe descubrir fraudes, sino analizar errores contables diferenciando entre mala y buena fe, es decir, hablamos de errores propios de la actividad.

El concepto entre fraude y error contable es bien distinto, puesto que en el fraude, existe además de mala fe para no reflejar la imagen fiel del patrimonio, un trabajo elaborado y premeditado basado en el llamado maquillaje contable, se trata por tanto de la intención de engaño para con los organismos públicos como Hacienda y Seguridad Social, como a propietarios y comisión de valores, por tanto, el auditor no iba a ser menos y puede caer en la trampa diseñada, mediante maquillaje y desaparición de documentación a la hora de ejercer su trabajo.

Este interés social por el auditor en casos de fraude, suscita nuevas medidas en la futura Ley de Auditorías, que implique límites que protejan la reputación del trabajador y las grandes firmas, evitando de esta forma, complicaciones como las del caso Pescanova, aún en manos de la autoridad judicial.

Es por ello, que el sector de auditorías, además de las medidas legislativas, pide el esfuerzo por aumentar en control de las empresas por parte de bancos y sociedades públicas, como medida preventiva y no curativa.